Si piensas así, permiteme decirte que te estás equivocando. Nos damos cuenta, y ya sabrás cómo:
- Los bloggers por lo general leemos otros blogs. Y si el leer tu blog deja una sensación de dejavú, tu blog se vuelve sospechoso de "copipasteo".
- Si ponemos un fragmento del texto en Google entre comillas, saldrán todas las páginas donde se ha puesto dicho párrafo de forma textual.
- Si algunos de tus posts están escritos en tercera persona, otros tratan al lector de "ud" mientras en otros los tuteas, empezaremos a sospechar que estás plagiando.
- También si algunos de tus posts tienen una ortografía descuidada mientras que otros lucen muy pulcros.
- Si bien es cierto, hay datos que "de ley" hay que copiarlos, por ejemplo, una lista de ganadores de cierto certamen internacional, algún valor agregado hay que añadir al post para que no sea un simple eco repetido de otras páginas.
- El enlace que da crédito a la fuente original debe ser un link clickeable para acceder a dicho contenido.
- cómo habría sido el iPad en Piedradura,
- aplicaciones inútiles para tu iPhone,
- maneras divertidas de destruir tu Blackberry.




